domingo, 28 de octubre de 2012

Half the knowledge is lack of knowledge,

Belgrade model European Union,
Octubre de 2012

reza un dicho griego, pero, así y todo, es preferible acogerse a la desorientación por sistema que a la quimera de saber lo que se quiere, cuando el camino hacia lo que se quiere es francamente arduo. (Llevo días de Belgrado, esta vez sin el backpack.)

Yo ya sabía que iba a prodigar un discurso de consenso asambleario cuya arquitectura iba a tardar poco en amenazar con tambalearse. (Llevo días de Belgrado forzándome a desarrollar a matacaballo una intuición y una lógica de estrategias de colaboración que chocan con mi natural reticencia a pactar por defecto.)

Yo no sabía que terminaría sentada en un tiovivo escuchando you have the most beautiful neck I ever [se omite por decoro el final de la frase] y evitando a toda costa responder con otro halago por educación, porque una llega a una edad en la que no está para despropósitos. (Llevo noches de Belgrado observando a esos respectable members aliarse íntimamente unos con otros, pactando con las piernas arremolinadas en suelos de hostales de capital serbia donde los pasillos huelen a humo y las mañanas saben a café de máquina y a tacones apresurados.)

paulasánchez

lunes, 15 de octubre de 2012

The Improper Bostonian.

Charles River - Boston, Massachusetts

***
Soy la primera
que bebía amoniaco
y se suicidaba a menudo
para tratar de limpiarse
un veneno pasado
como una costra en la piel.

***
''Pues yo me he cansado de echar la vista atrás''
dices
y me tienes delante
y hace ya tres líneas
que quiero que te canses y me desvistas.

***
La vida antes era lo mismo de siempre
pero ahora
es como estar sintiendo
el primer latido después de un infarto.

***
Tengo el paladar destrozado 
de pedirle al tiempo que se pague otra ronda
porque todo me sabe a poco
desde que no estás
o desde que estás tanto.

***

Tu honestidad de mármol
y mi lengua de angustias
y tu sexo de cuarzo
y mi lengua de furcia.

Echo de menos verte.
Cada día.
Varias veces.


***

Paula Sanz

sábado, 13 de octubre de 2012

The preacher's syndrome.

Ética, del griego ἦθος, significó originalmente "residencia, lugar donde se habita".

Preludios de una ética en proceso de oxidación.
Anoche me asaltaron dudas de gran trascendencia: ¿qué altura de tupé, cuánta exigüidad en la falda requiere el régimen de jueves noche? Luego me ha asaltado (1) la voluntad de saber más, (2) de bromear más agudo, (3) de ser más efectiva impresionando(te) con las destrezas (1) y (2). El problema no son los asaltos de improviso y ser baja en combate: no prever y no estar a la altura de uno mismo. El problema viene cuando el carisma de otros revela las debilidades latentes de uno: saberse de memoria las goteras y limitarse a cruzar los dedos por que no se vean afuera.

Serie de actos de una ética en suspense.
descuidar el bienestar de otros por recibir atención ingerir refrescos de estandartes de la globalización ser íntegramente consciente de todo de la tierra que está echando sobre un año de consumo responsable y de la novia de él oírle quitar yerro digo hierro al asunto con subterfugios como la distancia y la falta de futuro de ambos acertar a recordar momentos desperdigados como el discurso pausado de una no por prudencia sino por la dificultad de articular correctamente

Fotografías de una ética en inanición.
El sujetador descompuesto, el espejo retrovisor desangulado, la sensación infrecuente de refugio una vez echado el freno de mano frente a la puerta de casa. Hercúleos esfuerzos como deslentillarse en lugar de caer redonda en el colchón. La ropa arremolinada en el suelo y el rímel arremolinado en la almohada. La boca seca. La sensación punzante de demacre humana.

Epílogo: engalanar la ética demacrada.
La misa del domingo.

Woman in Three Stages, Edvard Munch (1875)

Otra posible traducción es "punto de partida". La desvirtuación del término con el concepto de "apariencia" y, por asociación, con "personalidad" (el conjunto aparente, visible, de hábitos constantes del ser) no se produjo hasta la llegada de Aristóteles.

paulasánchez

martes, 2 de octubre de 2012

Coconut skins.


Cigüeñas blancas que desprenden de sus alas -- La suerte
pieles de coco--- los pasados ulcerados
tan secas y mustias
como las que se me caen a mí
desde tí,---------esa sensación de comenzar de nuevo
jamás existirá un texto en orden----voy desbocada
que haga justicia---------bueno, que esté a la altura, más bien
al caos estrellado--------tal cual
de tí
porque somos como un cordero amordazado---animales
liberado solo en la medida
en la que sucumbe a la herida-----tal vez nos haremos daño
de mí, contigo-----------dicho en alto aún es mejor 
toda la sangre infectada de azúcar--------qué cursis a veces
y mercurio esparcido---------------------de tóxico, adictivo
por nuestras bocas
que más que bocas
son fauces----------------------------------------- más tú que yo
pero más que fauces
son sauces-----------------------------------------más yo que tú
llenos de viento------------------------no nos atemos en corto
y de agua pura----------------creerte ciegamente
que por mí
será cíclica y universal---------incansablemente
como las cigüeñas blancas-----la esperanza
que baten con sus alas
la distancia tan menuda--------te comes las manchas de petróleo
que será cualquier kilómetro--que me crecen con tu ausencia
desde mí-----estoy
a tí------contigo
pero no sola.-----y no hay más que hablar


Madrid  Boston, 1 Octubre 2012
Paula Sanz

domingo, 30 de septiembre de 2012

Belgrado (un minuto treinta y nueve segundos).

El texto a continuación recoge una conversación en Belgrado (Serbia) el 1 de septiembre de 2012. 
La conversación duró lo que el texto tarda en ser leído: 
un minuto treinta y nueve segundos. 
El texto fue escrito en la agenda telefónica de una Moleskine, a falta de espacio en la propia Moleskine, en un tren con destino a Sarajevo.  

My Street, 2008
"The first thing every new government does is change the name of the streets. My street used to be called Djure Djakovica, after a Communist hero. I don't know what it's called now."


Belgrade belongs to me
, by Serbian photographer Boogie
 

Belgrado es España en los 70 pero con inversión extranjera (macdónalds y conciertos de Rihanna). Los edificios son Mondrians estalinistas en sepia: moles cuadradas de cemento con ventanas cuadradas sin marco. Cuando no son de cemento son de piedra y también cenicientas, pero por la contaminación. El envejecimiento es a Belgrado lo que la proporción a Platón: una regla elemental de la belleza.

[0'15'']

Para mole la del imperialismo serbio, dicen el imaginario occidental y los libros de historia (porque para los libros de historia que divergen de este prisma no hay fondos occidentales ni, por tanto, posibilidad de publicación). No se equivocan: la madre de M. sigue diciendo que «como en los tiempos de Tito, nunca». La propia M. te habla de ellos en una complicada tercera persona del plural que nunca se aborda explícitamente y que pueblan su discurso de frases a medio terminar. Ellos son los que dibujaron fronteras caprichosas con Clinton, la UE y la OTAN guiando los trazos de la mano: «[Ellos] dicen que hablan otras lenguas, pero. Todo el mundo tiene familia en Bosnia, en Montenegro y en Kosovo, sabes. [Ellos] se llaman país pero.» M. baja la voz.

[0'43'']

La noche anterior M. puntualizó que no es no hablen de la guerra, es que están cansados. Paseábamos por Kalemegdan, una fortaleza con tanques expuestos a los márgenes de los caminos más transitados. Zigzagueamos por la exposición fotográfica al aire libre: focos naranjas iluminan desde el suelo perlas arquitectónicas de Polonia y grandes infraestructuras de Austria (la Unión Europea haciéndose hueco, por si acaso un día se les apareciese la virgen y Serbia reconociese la independencia de Kosovo).

[1'16'']

Como os decía, M. baja la voz: «Total, [ellos] son todos serbios.» Yo me fuerzo a no abrir demasiado los ojos de golpe. Trago saliva y me callo. Paramos a comprar los billetes de autobús. Se niega a dejarme que me pague el mío. Aparta mis dinares del mostrador y me sonríe. Durante los tres días que permanecí en Belgrado siempre pagó ella. 

[1'37'']

paulasánchez [1'39'']

miércoles, 29 de agosto de 2012

The stinking rose.

The human tendency to be afraid of something beautiful is awkward.
- Elliott Kay-


Obscenidades que pudren a las rosas: ahí lo tienes, mi clítoris invicto. Por ejemplo. Me dedico a esto, a ser vulgar. Excepto cuando presiento la naturalidad terrenal de tus manos. Entonces broto bidireccionalmente y con todo lo que tengo - ojos inyectados en aguijones, la boca mutilada - me amanso, me mejoro. El universo expande los corazones estallados como premio por no sucumbir a las bombas. Porque un día alguien lo merecerá, lo sostendrá entre sus dedos y se llevará las astillas a la lengua, una a una, hasta que se consiga el reparto de las espinas.

Tengo un pozo furioso de agua dentro.
Tienes una llanura virgen de angustias dulces.
Tienes mi puño y letra sobre la espalda, que dice:

La faim
La hembra
Est sombre
Es hombre*


Tengo el cuerpo como un feto no-nato que supura calor y agua cítrica y jazmín.

Delicadezas que nutren a las rosas: nada. No puedo, no sé. Excepto cuando  presiento la costra amarilla que te crece dentro. Entonces mi egoísmo se avergüenza y te tiendo mis brazos para que hagas equilibrio sobre ellos. Toda la vida esperando un afecto con efecto desdoblado. Para qué. Lo que cuenta es acertar en el enredo hasta que se consiga el reparto de las heridas.

Estoy condensada en lo alto de tu boca.
Estás irresistible cuando amaneces en tu voz.
Estás conmigo en la frase que dice:

Eat Drink Man Woman 

Estoy r
              e      v     o       
            l    u        c    i o          n a                d           a

desde que estoy, tienes, estás, tengo.


Paula Sanz
* Fragmento de un poema de Eiba Reiro publicado en  Tenían veinte años y estaban locos.

domingo, 22 de julio de 2012

Passive-aggressive.



I shambled after as usual, as I have done my whole life after the people that interested me, because the only people that interest me are the mad ones, the ones who are mad to live, mad to talk, desirous of everything at the same time, the ones that never yawn or say a commonplace thing but burn, burn, burn like fabulous roman candles across the night.
- Jack Kerouac, On the Road -



I.

Ya no se leen poemas
porque nadie tiene 
ganas de pegarse ganas
de mordisquear 
el fuero interno de un loco.


II.

Sí. Sí. La incertidumbre
es una forma de vestir
como cualquier otra,
y yo la odio, la odio;
voy a desnudarme,
tápate los ojos.


III.

Entonces sucede;
se me desenreda la zarza
a base de darle lengüetazos,
a base de violentar
 las grutas vírgenes de las colinas
donde yo me estaba muriendo
de insensatez.


IV.

Y de pronto,
un balazo,
y es la vida,
entrándome de golpe,
haciéndose hueco haciéndose
más grande,
exhibiéndolo todo exhibiendo
mi opacidad íntima,
mi cuerpo eterno también.


V.

Dice 
Paula, la guerra es tuya.
Solo tienes que estar hambrienta
del fuero interno del otro,
pero la incertidumbre
es una forma de vestir
como otra cualquiera,
y yo la odio, la odio, la odio,
porque me deja quieta.




Paula Sanz

miércoles, 11 de julio de 2012

Of wounds and other causes.

Hotel Colón, Barcelona, 1936. (EFE)
La miliciana Marina Ginestà, juventudes comunistas catalanas.

In 1958 Ernest Hemingway [admitted] the final words of “A Farewell to Arms”  were rewritten “39 times before I was satisfied.” The 39 endings that Hemingway referred to are really more like 47.*

Final número 1. Thank you, I’ve had a great night. Have a good night´s rest and a very nice trip next week.
Los hombres que me corresponden por origen no gastan las cortesías decimonónicas que a ti te cuelgan del pecho como galeones: los mejores individuos suelen limitarse a abrirte la puerta. Los hombres de mi tierra no callan cuando ignoran, ni callan por prudencia aun cuando saben. A mis hombres se les alienta a opinar por amor al desastre. La ignorancia, además de atrevida, es venerada. 

The endings range from a short sentence or two to several paragraphs. In No. 1, Hemingway wrote, “That is all there is to the story. Catherine died and you will die and I will die and that is all I can promise you.” In No. 34, Hemingway wrote that the world “breaks everyone [...]. It kills the very good and very gentle and the very brave impartially. If you are none of these you can be sure it will kill you too but there will be no special hurry.”

Final número 24. Thank you for tonight. Have a good night’s rest and a very nice day tomorrow at work.

Los hombres que me corresponden por cultura no abren mucho los ojos, así, como tú, cuando les cuento las biografías de Kandinsky, Modigliani y Magritte, cuando les confieso que deseo aprender ruso para leer literatura rusa en versión original o cuando les explico nuestro concepto de verde a través del romance sonámbulo de Lorca. Te me quedas mirando a la boca cuando digo palabras en español.

Los hombres que me corresponden por raza carecen de tu capacidad para parecer ariamente indolente. Mis hombres nacen morenos y despeinados porque la raza es una desafiante mezcla de furia e imprudencia, donde el hombre y la mujer son con frecuencia una cerilla mal prendida y la tierra un fardo ingénito que tira de los hombros. Hacia atrás. Luz yerta, tierra agrietada, mar, cielo que pesa** arremeten contra tu apolínea destreza de parecer imperforable. Quién querría ser pétreamente nácar y no desabridamente olivo. 

Hemingway also left behind a list of alternate titles. They include “Love in War,” “World Enough and Time,” “Every Night and All” and “Of Wounds and Other Causes.” One title, “The Enchantment,” was crossed out.


You’re leaving? Indeed. You´re leaving? Indeed. Puede que no haya dejado suficientemente clara mi incredulidad: I thought you’d be staying tonight. La cara de sorpresa te delata: No. La carcajada te soberbia: but maybe we could have a coffee this week. Kandinsky, Modigliani y Magritte rajan el lienzo a cuchillada limpia: Great, acierto a despedirte. Paula, ni se te ocurra quitarte la sonrisa de la cara, has venido a que aquellos que te rodean sean felices y todo ese etcétera cristiano que ahora mismo se me atraganta sobremanera, sácate una sonrisa de donde sea: te quedan tres segundos de conversación durante los cuales hacerle la existencia más liviana, sí, ya empieza la comisura izquierda a describir algo parecido a un ángulo agudo.

Final número 47. Have a nice summer, a nice life o cualquiera de los 47 finales que a ti y a Hemingway se os ocurran. Please leave my house.***

* Julie Bosman, de The New York Times, en los encabezados.
** "Año muerto, año nuevo" de Blas de Otero, Que se trata de España, 1977.
*** paulasánchez en el texto.