martes, 6 de julio de 2010

Long story short.


Foto: Isabel Muñoz (Edit. La Fábrica)


LA ESPERANZA

Estar ahí,
para irnos.
Por si algún día volvemos
a la estética de oro,
por si nos desencontramos.
No resarcirse,
que no se avale el tanteo.
Por si resulta que sí fuimos,
por la sangre licuada en los imprevistos.

***

LA AMARGURA

Nadie es tanto
como lo que es en otro
ni tan poco
como cuando vive de las sobras.

El viejo hábito de desmitificarnos,
de sustraer el plural,
de serlo todo
y serlo sola.

***

LA CONDENA

Implicada en una intimidad rota,
un cuerpo
o un saco de ceniza,
un efecto
y algún héroe
más de sábanas que de venganza.

Tantos verbos derrochados
para tan ínfimo trecho.
Acunar el agravio
con un pincel
o con piel en cueros,
sentir en la nuca
los silbidos de los nuevos paseos.

Las cosas que no decimos
tienen forma de pánico,
color de ciegos,
y amnesia de vergüenza.
***


Paula Sanz



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